Probar un derecho de autor implica demostrar que una creación surgió en un momento determinado. Hacer un depósito con un tercero de confianza, que lo encripta antes de archivarlo en sus servidores situados en Europa, le proporcionará una prueba infalsificable del origen de la creación. Para cada uno de los depósitos que se reciben en Vaultinum se emite un certificado que cuenta con reconocimiento legal como prueba de titularidad. 

Además, si efectúa depósitos de forma habitual, podrá crear, seguir y gestionar la cartera de sus creaciones digitales, con lo que incrementará el valor de todo su negocio. En algunos casos, cuando están vinculados a un software escrow, los depósitos pueden reforzar su posición comercial al garantizar a sus clientes la titularidad de la creación. 

En Vaultinum, nuestros clientes también utilizan nuestra solución de depósito para proteger sus activos inmateriales estratégicos (conocimientos técnicos, cuadernos de laboratorio, contraseñas, algoritmos, secretos comerciales, métodos de venta, etc.), que de otro modo no están cubiertos por la protección de los derechos de autor. Estos elementos pueden depositarse en nuestros servidores de la misma manera que el código fuente o la base de datos y se benefician del mismo nivel de confidencialidad y seguridad.

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